Mudarse a Praga para su semestre de Erasmus+ puede ser una de las partes más emocionantes de su experiencia universitaria. El alojamiento estudiantil internacional reúne a personas con hábitos, estilos de comunicación e ideas de lo que es «normal» completamente distintos. A pesar de estas diferencias, a los estudiantes les une el saber que todos eligieron mudarse a Praga por una razón. Esta relación entre las diferencias de todos y el hilo común es lo que hace que la experiencia del alojamiento internacional sea tan increíble, pero también puede resultar difícil si las diferencias no se hablan.
1. De dónde vienen realmente los malentendidos
En la vivienda compartida, la mayoría de los conflictos no vienen de malas intenciones. Vienen de normas culturales distintas que la gente no ha expresado de forma explícita. Solo saber que estas diferencias existen suele ser el primer paso para convivir bien.
Ya estudie en la Universidad Carolina, la VŠE o la ČVUT, acabará con compañeros de piso que se comunican de forma muy distinta a la suya.
- Algunas culturas tienden a la honestidad directa. Otras prefieren un enfoque más suave e indirecto. Ninguno está mal. Son simplemente puntos de partida distintos, pero pueden causar conflicto si no se abordan.
- En Bro-coli, la comunicación abierta es algo que intentamos fomentar activamente entre los residentes, en lugar de dejar los conflictos y el entendimiento intercultural completamente al azar.
2. Limpieza y responsabilidades compartidas
Lo que cuenta como «suficientemente limpio» varía mucho entre hogares, y más aún entre países de otras partes del mundo. Ayuda hablar de las expectativas pronto, antes de que se conviertan en un problema real.
- Vivir en un lugar con una gestión como la de Bro-coli significa que las reglas básicas ya están claras, lo que elimina parte de las suposiciones y del potencial de conflicto de la vida compartida.
- Un acuerdo sencillo sobre los platos y el mantenimiento de los espacios comunes de su estudio puede evitar la mayoría de las fricciones cotidianas antes de que empiecen.
3. El espacio personal no es igual para todos
El co-living se construye en torno a espacios compartidos, pero los límites personales siguen variando de una persona a otra y de una cultura a otra. Por eso, las maneras en que distintas personas ven y usan los espacios compartidos pueden ser diferentes.
- Algunos estudiantes quieren tiempo tranquilo a solas. Otros prefieren de verdad la compañía constante. Ambas cosas son normales, y nuestros formatos de co-living se adaptan a cualquiera de las dos; lo único que tiene que hacer es comunicar a sus compañeros y vecinos en qué punto de esa escala se encuentra usted.
- La flexibilidad en cómo usa su espacio —privacidad cuando la necesita, vida social cuando le apetece— facilita encontrar su propio equilibrio. Sin embargo, comunicarse sobre esto, especialmente en los espacios compartidos, es extremadamente crucial.
4. La comida es donde más se nota la cultura
Las diferencias en la comida suelen ser donde las brechas culturales se hacen más visibles y, siendo sinceros, más disfrutables. Una noche de comida cultural, o simplemente la curiosidad por lo que alguien está cocinando, puede convertirse en una de las mejores formas de conocer de verdad a sus vecinos. Además, estar cerca de Palmovka y Střížkov también le acerca a la vida nocturna y los lugares culturales de Praga, así que estas conversaciones no tienen por qué acabar en la mesa de la cocina.
5. Idioma, tono y un poco de flexibilidad
Incluso cuando todos hablan inglés, el tono y el humor no siempre se traducen como esperaría. Un equipo multilingüe in situ puede ayudar a cerrar esa brecha cuando una barrera lingüística se interpone. También es importante señalar que mantenerse abierto a nuevas rutinas suele hacer que toda la experiencia Erasmus sea más gratificante.
Una oportunidad, no un obstáculo
Las diferencias culturales en la vida compartida no son realmente un problema que resolver. Aprender a entender estas diferencias es más bien una habilidad que se construye sin querer —empatía, paciencia, adaptabilidad— y que suele quedarse con usted mucho después de que Erasmus termine.
¿Quiere formar parte de una comunidad genuinamente internacional? Bro-coli ofrece estudios amueblados y asequibles en Praga sin comisión. También tenemos una página dedicada a los estudiantes de Erasmus si quiere más detalles sobre cómo funciona para su semestre.